Mamá: en dos ocasiones te he dedicado, en el día de la madre, canciones con todo el amor de mi ser hacia ti. Te las dediqué en vida y tonto yo nunca se me ocurrió hacértelo saber, aunque tengo, eso sí, la dicha de que con un amoroso abrazo en persona o vía telefónica decirte siempre, recordarte, lo mucho que te quiero.
Te acabo de dedicar la tercera canción en un espacio en el que de nuevo no escribía hasta ahora, solo
que en esta ocasión, la fuerza de ese amor trasciende el espacio y tiempo hacia
donde estés, mi amada madre; mi amada mamita Soledad, amor de mi vida, de mi
alma.
Ochenta y siete años
fueron los que prácticamente estuviste aquí con nosotros. Te faltaron tan solo unos días. Años de luchar y gran parte de ellos de ser nuestro sólido pilar. De darnos amor
sin límites. De proveernos de fuerza moral y de inmensa felicidad de
simplemente saberte entre nosotros.
Hoy, en tu día, te dedico una
hermosa canción porque has sido el ser más excepcional que he conocido en mi
vida. Porque con tu fuerte carácter nos forjaste al abrirte paso entre tantas dificultades. Porque
pese a nadar contra corriente, nos diste tanto amor y, sin tener, ayudaste y nos
diste a tanta gente sin pedir nada a cambio.
Porque incluso a aquellos que de algún
modo en cierto momento te hicieran daño tuvieron también, como respuesta tuya, el privilegio de
tu incondicional apoyo y amor humano.
Porque fuiste
incluso madre de hijos que no obstante no ser de tus entrañas sí lo fueron de crianza, cuidados..., amor.
Porque en realidad fuiste tan
buena y tan humana en vida, mamá, que aunque
me cueste mucho no poder entenderlo ni creerlo aún, Dios te llamó y te recogió tranquila y
dulcemente, porque ya te merecías descansar de los problemas y las
preocupaciones de esta vida.
Te fuiste con cierta paz y entre tanto amor de tus
hijos y de quienes en verdad te conocieron, vivieron y dan testimonio de tus
grandes virtudes y valor humano.
Mami, agradezco
infinitamente que nuestro Dios te haya escogido a ti para traerme a este mundo, de ser
tu hijo. Me enorgullezco profundo de ser tu
sangre y esperaré aquí en esta vida tratando de compartir con los demás todo lo que nos inculcaste,
hasta el tiempo que Dios tiene dispuesto para mí y me recoja ansioso de verte
de nuevo, junto con mi padre, para siempre.
Esta canción seguro será
una entre tantas que te seguiré dedicando en la vida. Es Para ti con inmenso
amor, como un himno hacia ti. Te amo tanto y siempre te amaré por toda la
eternidad, mamita.
Para ti
No hay comentarios:
Publicar un comentario