29 marzo, 2016

Hacia donde te ecuentres


Mamá: en dos ocasiones te he dedicado, en el día de la madre, canciones con todo el amor de mi ser hacia ti. Te las dediqué en vida y tonto yo nunca se me ocurrió hacértelo saber, aunque tengo, eso sí, la dicha de que con un amoroso abrazo en persona o vía telefónica decirte siempre, recordarte, lo mucho que te quiero.


Te acabo de dedicar la tercera canción en un espacio en el que de nuevo no escribía hasta ahora, solo que en esta ocasión, la fuerza de ese amor trasciende el espacio y tiempo hacia donde estés, mi amada madre; mi amada mamita Soledad, amor de mi vida, de mi alma.

Ochenta y siete años fueron los que prácticamente estuviste aquí con nosotros. Te faltaron tan solo unos días. Años de luchar y gran parte de ellos de ser nuestro sólido pilar. De darnos amor sin límites. De proveernos de fuerza moral y de inmensa felicidad de simplemente saberte entre nosotros.

Hoy, en tu día, te dedico una hermosa canción porque has sido el ser más excepcional que he conocido en mi vida. Porque con tu fuerte carácter nos forjaste al abrirte paso entre tantas dificultades. Porque pese a nadar contra corriente, nos diste tanto amor y, sin tener, ayudaste y nos diste a tanta gente sin pedir nada a cambio.

Porque incluso a aquellos que de algún modo en cierto momento te hicieran daño tuvieron también, como respuesta tuya, el privilegio de tu incondicional apoyo y amor humano.

Porque fuiste incluso madre de hijos que no obstante no ser de tus entrañas sí lo fueron de crianza, cuidados..., amor.



Porque en realidad fuiste tan buena y tan humana en vida, mamá, que aunque me cueste mucho no poder entenderlo ni creerlo aún, Dios te llamó y te recogió tranquila y dulcemente, porque ya te merecías descansar de los problemas y las preocupaciones de esta vida.

Te fuiste con cierta paz y entre tanto amor de tus hijos y de quienes en verdad te conocieron, vivieron y dan testimonio de tus grandes virtudes y valor humano.




Mami, agradezco infinitamente que nuestro Dios te haya escogido a ti para traerme a este mundo, de ser tu  hijo. Me enorgullezco profundo de ser tu sangre y esperaré aquí en esta vida tratando de compartir con los demás todo lo que nos inculcaste, hasta el tiempo que Dios tiene dispuesto para mí y me recoja ansioso de verte de nuevo, junto con mi padre, para siempre.

Esta canción seguro será una entre tantas que te seguiré dedicando en la vida. Es Para ti con inmenso amor, como un himno hacia ti. Te amo tanto y siempre te amaré por toda la eternidad, mamita.

Tu hijo Ricardo, en tu día (29 de marzo de 2016).

Para ti 

No hay comentarios: