16 julio, 2007

Multifuncionalidad




A raíz de las columnas periodísticas de la Tapia y del Rulo (Récord, viernes 13 de julio), cuyo tema fue la multifuncionalidad de las mujeres y los hombres hoy en día, y, a petición de la Bu, el tema de hoy en Ideas en el Espacio es precisamente… eso, la multifuncionalidad.

Pues sí, las actividades tanto de hombres como de mujeres pueden variar inimaginablemente hoy en día. Ya no se trata de que si es mujer le toca hacer esto o aquello; lo mismo va para el hombre. Aunque, todavía persista esa idea tradicional machista (que, aquí entre nos, yo prefiero), cada vez más parejas en el mundo intercambian roles.

Es así que podemos saber de una mujer que trabaja para mantener a su hombre… (bueno, eso también me agrada, lástima que no lo pueda practicar). En realidad, eso siempre ha existido; a aquellos se les suele llamar mantenido, conchudo, huevón, etc., todavía en estos tiempos. Pero la modernidad de ahora, las circunstancias, las necesidades… lleva, a veces, a que las mujeres tomen las riendas de la casa… ¿a, qué no siempre ha sido así, también? Me refiero a que ellas lleven la manutención y el hombre se quede en casa al cuidado del quehacer y de los chamacos —que no debe ser nada fácil—. Y así se entienden, así llevan la vida en paz.

Yo, en mi machista forma de ser, me sentiría francamente incómodo al quedarme en casa levantándome cómodamente a la hora que fuera y esperando de mi pareja mujer todo cuanto yo necesite… ¡WOW!!!, después de todo, creo que no debería sentirme tan incómodo… pero prefiero ser el que lleve la última palabra en la casa… después de alguna orden de mi pareja, claro… “sí, está bien, mi amor…”

Hablando en serio, fuera de toda ideología machista o feminista, siempre he creído que uno y otro, mujer y hombre, distintos por naturaleza, tienen, en consecuencia, cada quien su propio rol. Cada quien debiera aceptar lo que naturalmente le corresponde. Así se dio desde la época de piedra, por naturaleza el hombre se dedicaba a lo rudo (a la caza, a llevar de comer, a buscar un techo donde vivir…) y la mujer a lo más cuidadoso (cuidar de los hijos, amamantarlos, educarlos…); nadie les decía como debían ser las cosas, sólo actuaban por naturaleza, empíricamente.

Los tiempos cambian y con ello las necesidades y adaptaciones… en fin, no estoy en contra de que la mujer realice tareas que comúnmente realiza el hombre, ni que el hombre realice las de las mujeres, siempre y cuando el hombre sea hombre y la mujer, mujer. El homosexualismo es otro tema de qué hablar, y yo respeto…

Lo importante es llegar a acuerdos con la pareja adecuándose a los tiempos y a las circunstancias, sin importar que le tocó a hacer a uno o a otro. Llevar y respetar el rol que le corresponda a cada quien, por el bienestar de ambos y de la familia. Por una buena calidad de vida en pareja.

1 comentario:

Bu dijo...

Tu teoría no es tan mala... que me dices de la práctica... por ejemplo tu caso.