06 julio, 2007

Long Live Rock!... (parte 1 de no sé cuántas)


Me acaba de escribir mi sobrino por medio de otro canal cibernético llamado messenger . Lo que me escribió ahí en realidad no importa, lo que me lleva a escribir estas líneas es la foto que usó este día para el mentado messenger, una foto del legendario "Rey Lagarto": Jim Morrison, de The Doors. ¿Sabrán las nuevas generaciones, en medio de tanta “cultura” chatarra tipo chicle bomba, quién es él? (nótese que, aunque es una persona fallecida hace años, escribo es y no era; he ahí el punto).

Sí, es un artista, músico, loco, lo que quieran, de los 70, lo cual resulta presa fácil para que las jóvenes generaciones RBD, Spears y demás suelten perjurias diciendo “ha, eres un ruquero (de ruco)” o al escuchar su música decir “ha, se oye viejita” o, en el mejor de los casos, “es una oldie but goodie”…

Lo que no saben todas estas jóvenes criaturas es que este tipo junto con muchos otros más dejaron las bases de todo lo que mal o bien escuchan ahora. Todo, absolutamente todo lo que escuchamos en estos días —en cuanto a cultura pop se refiere, claro— es una mezcolanza de tantas corrientes, en donde la influencia rocanrolera ha dejado su huella firme. Y no me refiero únicamente a lo musical, sino de actitud, de ideología. Hoy es muy común ver a todas esas bandas de chavos fresas pretendiendo ser rebeldes, con actitudes desfachatadas, incluso en personas que ni siquiera son roqueras, en ocasiones ni cantantes. Bueno, hasta cantorcillos de rancheras andan por ahí con su look “original” de rebeldes (¿quién dijo Alejandro Fernández?).

Y es que estos tipos sí que eran verdaderos rebeldes, pero con causa. Dejaron escuela para los posteriores buenos rocanroleros (U2, The Cure, Green Day, Audioslave…) que más o menos siguen su legado —con ciertos excesos, pero auténticos siempre… (continuará).

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias por este breviario cultural. No conocía nada acerca de ese señor, únicamente había oído su nombre. Cada vez que escuche al buen Fernández me acordaré de quien está influenciado.